lunes, 30 de abril de 2012

Cómo saber si vas por el buen camino...

A menudo la gente me pregunta: ¿Me puedes decir si voy por el buen camino?
Para que la respuesta que doy pueda servir para los que me leéis os diré lo siguiente:
- Vas por el buen camino cuando la vida se te presenta fácil, es decir, cuando todo fluye de forma armoniosa
- Vas por el buen camino cuando gozas de bienestar emocional y sientes mucha paz
- Vas por el buen camino cuando confías en la gente y en el proceso de la vida
- Vas por el buen camino cuando eres tolerante con todas las formas de pensar que conducen al Bien (culturas, tradiciones, creencias, ideologías,…)
- Vas por el buen camino cuando eres respetuoso con todas las formas de vida
- Vas por el buen camino cuando vives en un estado de perpetua gratitud
- Y vas por el buen camino cuando en tu vida aumentan los hechos sincrónicos, es decir, cuando todo lo que necesitas llega a tu vida de forma fácil y “mágica”.

Cuando vas por el buen camino tu vida se va a llenar de signos, señales, intuiciones y sueños que te van a llevar a tu mayor bien.

(Anónimo)

miércoles, 25 de abril de 2012

12 lecciones que aprendí de las plantas

12 lecciones que aprendí de las plantas
Lección 1: La preparación es todo. Si no empezamos con un buen sustrato, el cultivo no prosperará. Concentrémonos en cómo contribuir mejor al presente manteniendo nuestro sustrato fuerte y, a la larga, el futuro prosperará.
Lección 2: La clave es el equilibrio. Observemos la sabiduría que proporciona la naturaleza. Todo con moderación… luz solar, agua, nutrientes. El exceso de un buen elemento derribará nuestra estructura. Como el roble, busquemos el equilibrio en nuestro centro y todas las ramas de nuestra vida crecerán en armonía para sostener la estructura de nuestro ser.
Lección 3: La paciencia es una virtud. No se puede cosechar lo que no se siembra. Sembremos nuestros deseos, abonémoslos con gentileza y serán recompensados con abundancia. Sigamos nuestra intuición, permanezcamos quietos, seamos pacientes. El universo proveerá con una generosidad inimaginable.
Lección 4: Cultivemos la diversidad. Las plantas, al igual que las personas, poseen necesidades individuales. Si les imponemos nuestros deseos, violaremos sus verdaderas naturalezas y morirán. Aceptemos y alimentemos su individualidad y nuestro apoyo las nutrirá. Aceptemos y nutramos la individualidad en nosotros mismos y en los demás y obtendremos una abundante cosecha de talentos.
Lección 5: A veces menos es más. Podemos y cortemos el exceso y nuestras plantas florecerán. Por más doloroso que sea, cuando la vida comience a crecer desenfrenadamente en todas las direcciones, tomemos tijeras y recortemos lo que priva a nuestro espíritu del crecimiento esencial.
Lección 6: Los trasplantes llevan tiempo. Echar raíces en un lugar nuevo puede parecer amenazante para nuestra supervivencia. Pero con el tiempo suele darnos más espacio para desarrollarnos. Somos robustos y adaptables como las plantas. Realicemos los trasplantes necesarios en nuestra vida y confiemos en nuestra aptitud innata para prosperar.
Lección 7: No permanezcamos demasiado tiempo en un mismo lugar. Si año tras año sembramos las mismas hortalizas en el mismo lugar y no rotamos los cultivos, la cosecha reflejará nuestro error. Apartémonos de las circunstancias que ya no nos nutran. Rodeemos nuestra vida de pensamientos frescos, desafíos nuevos, relaciones fértiles y conocimientos nuevos. De lo contrario, nuestro crecimiento se estancará.
Lección 8: Eliminemos los parásitos. A muchos especímenes les gusta vivir de nuestras plantas. Si no los controlamos, cosechas enteras podrían arruinarse. Examinemos nuestra vida y detectemos qué relaciones están alimentándose de nuestra energía y arrebatando lo nuestro para darlo a otros.
Lección 9: Apoyemos lo que amamos. Cuando a las tomateras les ponemos tutores y les atamos una soga alrededor, florecen hacia el cielo. Cuando las personas que amamos estén luchando, no intentemos controlar su destino. Proporcionémosles algo en qué apoyarse. Si están destinadas a florecer lo harán por sí mismas.
Lección 10: Respetemos el ciclo vital reflejado en la cosecha. Aprendamos a reconocer cuándo es tiempo de cosechar y cuándo de reinvertir para los cultivos del año siguiente. Del mismo modo que en la vida es importante tomar y dar.
Lección 11: Apreciemos el crecimiento invernal. Cuando parezca que nada crece en el invierno, la tierra está de hecho recobrando su energía, descomponiendo cultivos y materia orgánica para la próxima temporada. El crecimiento máximo ocurre en las circunstancias más duras. Ahondemos en lo más profundo de nuestro ser para aprender las lecciones de los tiempos más fríos y dolorosos. En ellos yace nuestro mayor potencial para la transformación.
Lección 12: Aprendamos a valorar el silencio. Cuando no hay distracciones en el huerto reina la paz. Tomémonos tiempo para estar en silencio. Sólo cuando somos capaces de experimentar el momento, es cuando vivimos la vida de verdad.

De Vivian Elisabethe Glyck, autora de El jardín de la vida

Nuestro mayor temor no es....

Nuestro mayor temor no es que seamos deficientes, inadecuados.
Nustro mayor temor es que seamos inmensamente poderosos.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que más nos atemoriza.
Nos preguntamos, ¿quién soy yo, para ser brillante, espléndido, talentoso y maravilloso?
Y bien ¿quién eres tú parano serlo?
Eres un hijo de Dios.
Tu falsa modestia no le sirve al mundo.
No hay nada brillante en mantenerse al margen para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor.
Hemos nacido para manifestar la gloria de Dios, que está dentro nuestro; ¡está en cada uno de nosotros!
Y si dejamos que nuestra luz brille, inconscientemente permitimos a otros hacerlo también.
En la medida en que nos liberamos de nuestro propio miedo, neustra presencia inmediatamente libera a otros.

Nelson Mandela – Palabras inaugurales 1994

El conocimiento y la intuición...

Si encontramos el conocimiento y contactamos con nuestra propia forma de intuición, no será posible que ejerzan control sobre nosotros.

sábado, 14 de abril de 2012

La misteriosa ley de la guía interior

Cuando te encuentres perplejo, confuso o temeroso, y te preguntes qué decisión tomar, recuerda que tienes una guía interior que te conducirá y dirigirá en todos tus pasos, descubriéndote el plan perfecto y mostrándote el camino que deberías seguir.
El secreto de la guía o justa acción, es que te dediques a encontrar la respuesta correcta hasta encontrarla dentro de ti.
La inteligencia infinita de lo profundo de tu subconsciente da la respuesta a tu pregunta. Identificará esta respuesta como un sentimiento interior, como una consciencia, como una subyugante corazonada que te guiará al lugar exacto, en el tiempo preciso, poniendo las palabras adecuadas en tu boca y ocasionando que hagas lo correcto en la forma cabal.
Estáte alerta.
Estáte calmado y relajado.
Existen dos razones por las que no reconocemos nuestra orientación interior. Estas son la tensión y la omisión en identificar el indicio cuando llega. Si estamos con ánimo jovial, confiados y felices, distinguiremos los destellos de intuición que vienen hacia nosotros. De lo contrario sentiremos una subjetiva compulsión a echarlos fuera de nosotros.
Así, pues, es necesario estar calmado y relajado cuando se reza pidiendo orientación, ya que nada puede lograrse con la tensión, el temor o el recelo.
Tu mente subconsciente te da respuesta cuando tu mente consciente está sosegada, relajada y receptiva.
Joseph Murphy

sábado, 7 de abril de 2012