Un año desafiante para la mayoría de nosotros está llegando a su fin y lo que se vislumbra por delante pareciera igual o más desafiante que lo ya vivido este año y en el pasado.
Casi todos sentimos la aceleración dentro de nosotros, en nuestros cuerpos, en el entorno, en la naturaleza...
Hay muchas noticias y versiones distintas circulando por los medios y en las redes en relación con los cambios climáticos, cambios de paradigmas, profesías de cambios de dimensiones y catástrofes naturales.
Desde lo personal siento que todo lo que estamos viendo y presintiendo en el afuera tiene que ver con los grandes cambios que se están gestando dentro nuestro, en nuestra mente, en nuestras emociones, en nuestros cuerpos físicos.
Hay cambios cíclicos y rítmicos gestándose en el universo y en consecuencia en la galaxia de la cual nuestro sistema solar forma parte. El campo electromagnético del sol y consecuentemente el de nuestro planeta está cambiando y nosotros, querrámoslo o no, también estamos cambiando, nuestro ADN lo está haciendo, ya que estamos aquí y nuestros cuerpos funcionan electromagnéticamente.
Según las predicciones mayas, de las que tanto se habla en estos días, el 21.12.2012 es un día clave. De hecho termina un ciclo maya, el N° 13 y comienza el N° 14, que trae una energía de transformación y que transitaremos por los próximos 400 años! Al mismo tiempo terminan y comienzan dos ciclos mayores, uno de 5.125 años y el otro de aprox. 26.000 años (precesión de los equinoccios). Obviamente esto no sucede exactamente ese día y viene gestándose desde hace tiempo, pero éste es un momento clave.
Por todos los eventos que vemos sucederse, por la aceleración que percibimos, por los cambios que vemos en nosotros mismos, si nos detenemos y observamos concientemente, podemos darnos cuenta que hay algo grande e importante que está desarrollandose y pide nuestro trabajo conciente, nuestra participación activa.
Estamos aquí, como almas para realizar un trabajo material en este plano, que nos conduzca a una mayor evolución y en el que concientemente deberíamos trabajar para enriquecer la creación de Dios con nuestras experiencias.
Siento que es importante, muy importante nuestro trabajo interno en este momento. Así como es arriba es abajo y como es adentro es afuera, dice un muy antiguo y conocido axioma.
Somos cocreadores de nuestra realidad, ese es un hecho que cada vez más está confirmando la ciencia. Por tal motivo todo lo pensemos, creemos y expresemos desde nosotros modificará indefectiblemente a nuestro entorno y al mundo.
Es tiempo de sentir y crear un centro de amor y paz en nuestro interior para vibrar en el amor y la paz y extender dicha vibración al exterior, al mundo. No hay una forma mejor para que el amor y la paz en el mundo sean una realidad.
Y cómo logramos esto en nuestro interior, cuando todo en el exterior demanda acción, cuando todo se acelera y es caótico? No parece una tarea sencilla, pero tenemos el poder para hacerlo.
El maestro Jesús, según se cuenta, cada tanto se recluía en el desierto, en el silencio para centrarse y conectarse con su esencia. Imitémoslo!
Dentro de nuestras posibilidades en este tiempo intentemos conectarnos solamente con lo esencial y cumplamos solamente con las exigencias diarias esenciales. Todo lo que es efímero y no tiene una importancia vital deberíamos poder dejarlo de lado. Desconectémonos lo más que podamos de la televisión, las noticias, las computadoras, las conversaciones banales y sin sentido, el chusmerío, la crítica.
Conectémonos con nuestra alma entrando en el silencio, meditando. Alimentémonos de alimentos sencillos, frescos y sanos, excluyendo los demasiado elaborados, de origen animal, etc.. Disfrutémos del contacto de la naturaleza que nos hace volver a sentirnos parte del Todo. Compartámos tiempos de conversación, reflexión, compromiso sincero con nuestros seres queridos.
Vibremos en el amor, que es la mayor vibración que existe, expandiendo y abriendo nuestro corazón. Esto nos hará sentir la unidad con todo y con todos los seres.
El 21.12.2012 no habría que hacer nada más importante que esto: abrir el corazón y vibrar en amor. De este modo estaremos cocreando el Nuevo Mundo, que sí es posible!
Bendiciones a todos,
Crys