miércoles, 8 de junio de 2011

Taller de mandalas

¿Qué son los mandalas?

Toda entrega a un mandala abre paso a una totalidad sin mediaciones, nos entrega a nosotros mismos (Julio Cortázar).

Una de las primeras actividades que realizó el hombre sobre la tierra fue dibujar. Así lo demuestran los dibujos que se encuentran en el interior de muchas cavernas alrededor del mundo y que tienen más de 25.000 años de antigüedad. Una de las formas más repetidas es el círculo. MANDALA, la palabra de origen sánscrito (la lengua sagrada de los antiguos sacerdotes de la India) significa círculo, disco solar, circunferencia o centro mágico.


Cada mandala es como un universo en miniatura, que se puede recorrer. Ninguno es igual a otro y tiene características únicas, según la persona que lo haya realizado.

Pueden partir del punto central, tener formas simétricas o tramas o dibujos libres, que van contando una historia. Cada uno de los elementos, así como los clores empleados en su realización tiene un significado simbólico, a veces indescifrable. Son, sin embargo, hermosas obras de arte para contemplar y admirar.

Carl Gustav Jung, reconocido psiquiatra suizo, los utilizaba para trabajar con sus paciente. Jung asociaba el mandala con el Self o Sí Mismo, el centro de la personalidad total. Sugirió que el mandala evidencia la necesidad natural de vivir a fondo nuestro potencial, de completar el patrón de nuestra personalidad íntegra.


El crecimiento hacia la totalidad e integración es un proceso natural que echa luz sobre la propia individualidad y el ser único. Por esta razón Jung llamó al proceso Individuación, cuyo resulado es una unidad armoniosa entre personalidad y Sí Mismo.

Él descubrió en la aparición espontánea de los mandalas en los sueños, la imaginación y el atrabajo artístico, una evidencia de que se estaba llevando a cabo el trabajo de individuación. La energía del punto central se manificiesta en la necesidad de llegar a ser lo que uno es, así como cada organismo tiene el impulso de asumir la forma característica de su naturaleza.

Fueron y son usados por maestros espirituales, chamanes y sanadores como forma de meditación y fuente de sabiduría.


La meditación que realizamos a través de los mandalas nos abre las puertas a la visión de de nuestra alma y del espíritu universal.

Los mandalas favorecen el autoconocimiento, la autoexpresión y la sanación de la fragmentación. En los tiempos actuales, que son de crisis, nos permite centrarnos y expandir nuestra conciencia hacia la totalidad y la interrelación.

¿Qué haremos en el taller?

Constuiremos, crearemos, pintaremos mandalas. En el proceso descubriremos un universo nuevo, magia, misterio, lo que mora en nuestro interior para integrarlo a la conciencia.

Modalidad: siete encuentros de dos horas cada uno, en grupos reducidos. Incluye materiales.


Consultar por horarios, fechas, inscripción y retribución al 15 4870 6013